Coll den Rabassa / Es Carnatje: Coordenadas: 39º32'30'' N. 2º42'11'' E.
( Coordenadas adaptadas al GPS, DATUM WGS84 ).
Ahí sentado podía leer y mirar quién rondaba por allí. Le pregunté si era casado y me dijo que era soltero, pero que por este sitio venían muchos hombres casados buscando lo que en casa no tienen. Me cuenta que el origen de este topónimo “Es Carnatge” viene de finales del siglo XIX. En esa época se construyeron unos edificios destinados al despiece de animales muertos por enfermedad y de los que sólo se aprovechaba su piel. Posteriormente, se aplicaba un proceso que convertía todos los huesos sobrantes de los animales en jabón. Este es el tramo de costa más grande que queda en el municipio de Palma sin urbanizar. Es una zona verde de notables valores paisajísticos, geológicos, ambientales y de uso público.
Ver mapa más grande
Aquí hay rollo desde que los militares dejaron este cuartel. No se explicarte exactamente cómo empezó, pero a mí alguien me conto que aquí venían hombres a buscar sexo, de eso hace ya muchos años. Yo suelo venir por las mañanas. Si me preguntas por qué vengo aquí te lo digo muy claro: tengo 68 años y no estoy ya para ir a las discotecas o a los bares de Palma. Ya se me pasó el arroz. Tampoco tengo Internet ni me interesa. Suelo venir a pasear y, a veces, consigo hacer algo. Pero otras me voy igual que he venido. Por las mañanas es distinto que a otras horas del día. Hay más gente de mi edad. Viene Llorenç, Ferran, Arcadio, el de Es Pilari, ese es una buena persona. Es el que mantiene aseado este lugar. ¿No te has dado cuenta que está la casa barrida?, pues es él quien lo hace. Si no fuera por Arcadio aquí no se podría entrar. Además está lleno de escombros, de las partes de los muros y del techo que se han ido cayendo. Él suele barrer y amontonar los escombros y retirar los papeles y los condones usados. Bueno abajo en el túnel, no se si has ido, ahí en ese barranco, debajo de la carretera hay como una especie de túnel sin salida, allí no baja, ya no tiene las piernas para eso. Pero hay un grupo de gente que viene por aquí y que no lo aguantan, tuvieron una bronca porque Arcadio les llamaba la atención por lo sucios que eran y, desde entonces, ponen pintadas en las paredes diciendo que es un pirómano y que pasa droga. La gente es mala y hay que ir con mucho cuidado. Pues nos vemos por aquí y charlamos un rato. Yo no estoy casado, pero los otros que vienen algunos están y otros son viudos. Nosotros lo hemos tenido más difícil que vosotros. Ahora hay mucha libertad y podéis hacer más cosas. Antes esto estaba muy mal visto, bueno tú también tienes edad ya para saberlo. Yo me siento aquí en esta piedra y miro como pasa el tiempo. No creas, a lo largo de la mañana pasa mucha gente por aquí. También vienen extranjeros, pero son de los que viven por El Portichol y por Cala Estancia y S’Arenal. Pues eso, me siento aquí y veo pasar a la gente. A veces nos juntamos dos o tres y comentamos cosas de la vida, de política, de nuestras familias. Fuera de aquí no tenemos ningún contacto entre nosotros. Si nos encontramos, que es raro, nos saludamos como si fuéramos conocidos. Pero aquí si que nos paramos a charlar. A veces, si la cosa está muy mal, nos hacemos algún apaño entre nosotros. A mí me gustan más jóvenes, como tú más o menos, pero a los jóvenes no les gustamos los mayores. Muchos nos desprecian cuando nos acercamos e intentamos tocarlos. Algunos son educados y nos dicen que no les apetece, pero otros te retiran la mano con fuerza y te ponen cara de perro. Me entristece un poco, pero no estoy dispuesto a que me afecte mucho. Yo ya he vivido. Hay que aceptar que somos mayores. Yo veo ahora a todos esos chicos que salen en la tele, en Operación Triunfo y en Gran Hermano, que son tan guapos. A nosotros nos ha tocado vivir otra época. Pero yo no renuncio al sexo. Para mí venir aquí no sólo es para hacer sexo. No me voy a ir a un parque en Ciutat para estar dándole de comer a las palomas. Esto es como un club. Aquí es más bonito, ves el mar, los pinos, las rocas y si sale buen día es muy agradable. A veces viene algún chico joven que le gusta la gente mayor. No es muy normal, pero recuerdo que el año pasado estuve con un extranjero muy guapo, alemán, rubio y con un cuerpo muy bonito. Le gustaba que le dieran. Y la verdad es que lo pasamos muy bien. Hablaba español porque venía a la isla desde que era pequeño. Y me dijo que le gustaba la gente mayor, que le daba morbo. Yo pensaba pues si te gusta, yo te hago lo que quieras. Pero no quería besar. Solo tocamientos y follar. Lo pase muy bien. Por allá entre los pinos también hay gente, pero casi nunca voy. Yo aparco y me siento aquí debajo de este pino. Tampoco bajo al túnel. Entro a la casa y estoy por alguna de las habitaciones para ver si ligo. Luego vuelvo a sentarme. Leo el periódico. Paso un buen rato y a la hora de comer me voy.