Si al Gran Napoleón se le exilia en Santa Helena y hay quienes situan esa isla en medio del Oceano Indico
....
y luego se le entierra en un
¿Qué problema tenemos con exiliar a unos cuantos rumanos gitanos?
El nuevo Rey-Presidente de Francia reivindica su propia democracia y el resto de Europa le apoyará hasta su caida (en un GRAN MAUSOLEO).
"Gitanos".
CREETE LO QUE DICEN DE NAPOLEON
...SITUANDO LA ISLA DE SANTA ELENA EN EL OCEANO INDICO (creete el resto)...
Aparta de mí (de nuevo) ese cáliz. Las medidas de expulsión decretadas por el ejecutivo francés contra miembros de la comunidad romaní procedentes de Bulgaria y (sobre todo) de Rumanía están dado lugar a una polémica cada vez más acerba y envenenada.
Hasta el punto que la comisaria presidente de la Comisión Europea -de nacionalidad luxemburguesa ( y a ese título ciudadana de un pequeño país propenso a dar lecciones como lo hizo con España hasta no hace tanto)-habrá mostrado ayer martes su indignación ante esas medidas comparando la situación creada con otras que se vivieron durante la segunda guerra mundial (en Francia) Y la reacción previsible de los responsables franceses en materia de política de inmigración no se haría esperar.
Que no admiten que se ponga en entredicho el apego proverbial del estado/francés a los valores democráticos de respeto y de tolerancia. Semanas antes había estallado la protesta de los autoridades búlgaras y rumanas. Y simúltaneamente, las peculiaridades del fenómeno gitano en aquellos países, sobre todo de los gitanos de origen rumano, habrán saltado a la palestra en algunos medios.
Así se podía leer en la prensa belga que el colectivo gitano en Rumanía de más de un millón de personas constituye para el conjunto de la sociedad rumana un problema "sin resolver" que se prefiere cubrir de un tupido velo, lo que traduce sin duda alguna una incapacidad o impotencia manifiesta de resolverlo.
Y concordaba perfectamente con la imagen que arrastra de antiguo el país balcánico de ser -con España (y Portugal en menor medida)- el país de Europa donde los gitanos habrán creado una cultura propia sobre el "humus" cultural del país que les habrá dado acogida, y coexistente con ella hasta llegar por veces -tanto entre españoles como entre rumanos- a ciertas forma de simbiosis. Como lo ilustra en el caso español el cante flamenco.
Con motivo del caso Lorca -de la operación de búsqueda de sus restos- hablé en foros digitales del "problema gitano en Andalucía". Y me parecía verlo traslucir -en tiempos recientes me refiero- en los incidentes repetidos en diferentes localidades españolas -particularmente en Andalucía sobre todo en la era de Felipe González- donde el colectivo gitano se vería blanco sistemático de las iras del resto de la población de las localidades afectadas; y la mecha que encendería la pólvora de la protesta popular lo sería en casi todos los casos la muerte -por arma blanca- de uno de sus paisanos que vecinos en cólera atribuían a elementos de aquella comunidad (minoritaria)
El que esté libre que tire la primera piedra, y no seré yo desde luego el que lo haga. Pero una cosa es apuntar un problema (irresuelto) y otra muy distinta el acertar con su solución o con las formas más ecuánimes y humanas- de resolverlo. Personalmente, en el largo itinerario que habrá sido el mío en mi enjuiciamiento progresivo de ese como de tantos otros temas, cuento con un experiencia un tanto atípica, pero en modo alguno baladí a la vez -se me reconocerá- de cohabitación (mas o menos forzosa) directa, sin intermediarios, con elementos de la comunidad gitana; y fue la que me ofrecería mi estancia en la cárcel portuguesa.
Lógicamente estaban en minoría dentro como fuera de aquellos barrotes; algo de lo que no se debe hacer abstracción a la hora del balance, pero no puedo decir que tuviera más problemas allí dentro con ellos que con el resto de los reclusos (portugueses en su mayoría)
Se me antoja no obstante que ciertos elementos -decisivos tal vez- de resolución del problema que representa para España la presencia en su seno de una (nutrida) población gitana en unas regiones más que en otras (como en Andalucía) se vean contenidos en la obra de Francisco Umbral que no era -lo menos que se puede decir- un neófito en el tema.
Umbral -como ya lo dí a entender en el trabajo que le dediqué, enfocado en sus novelas guerracivilistas- con la ayuda de su propia experiencia de contactos y de cohabitación mas o menos forzosa desde niño con grupos socialmente marginales, "recupera" de cierto forma en sus libros -de un sello autobiográfico innegable todos o casi todos ellos- lo que se puede llamar memoria histórica del pueblo gitano (en suelo de la península)
Una memoria (histórica) distinta de la del resto de población y concurriendo originalmente por así decir (hasta cierto punto al menos) con las dos otras memorias irreconciliablemente enfrentadas, de los vencedores y los vencidos de la guerra civil española. "En la orilla derecha del Manzanares -escribe Umbral en "Madrid 1940"- viven gentes que han sobrevivido a la guerra, no se sabe bien si a Franco o al general Rojo pero que están ahí"
Porque cualquiera que fuera el protagonismo -innegable, mas o menos destacado- de elementos de la comunidad gitana en la degradación de la convivencia en medio rural los años que precedieron al estallido de la guerra civil española -durante la segunda república- no es menos indudable que el colectivo en su conjunto, como tal, sufrió la guerra por pasiva más que otra cosa, y en ese sentido cabe decir -con Umbral -que sobrevirían a ella.
El caso Lorca y su desenlace ofrece también a mi juicio elementos de resolución del problema. Siempre se habrá asociado al poeta granadino con el colectivo gitano, hasta el punto que algunos no dejarían -legítimamente- de preguntarse si en un entusiasmo tal por aquella comunidad y por su cultura propia como se ve plasmado a lo largo y a lo ancho de la obra garcía/lorquiana -en su conferencia por ejemplo sobre el duende pronunciada en Argentina- no se esconderían lazos de filiación (biológica) en el autor -de familia-con ese pueblo al que tanto admiraba, hasta el punto de erigirlos, en la conferencia aquella y en otros de sus textos mas emblemáticos, en depositarios privilegiadoz de las quinta/esencias artísticas y culturales mas depuradas de la propia tradición cultural y artística española.
Y en la medida que se habrá querido hacer del poeta granadino un icono (martirial)- de la memoria de los vencidos de la guerra civil, la memoria histórica del pueblo gitano -inmortalizado en su celebre "romancero"-se veía en cierto modo "nollens vollens" incorprada o "recuperada" en ese empeño (guerracivilista)
Hoy, tras el amainar (y toco madera) de las campañas en pro de la memoria (histórica) de los vencidos, de resultas -en línea directa- del fiasco de la operación "restos de García Lorca", quizás sea pronto llegada la hora de empezar a abordar el problema de la memoria histórica propia a los gitanos con mas desapasionamiento y menos prejuicios -de uno u otro u otro signo - entre españoles.
Porque no deja de ser significativo que en el caso de las poblaciones españolas afectadas las dos últimas décadas por protestas (violentas) anti-gitanas -el caso de Mancha Real por ejemplo y de otros pueblos también, gobernados en el momento de los autos por alcaldes del PSOE (...)- la reacción en contra de aquellos proviniera de un sector de la población descendiente o heredera de una manera u otra de los vencidos de la guerra civil española (...)
El caso de Rumanía y de los gitanos rumanos -presentes también en gran número en España- es muy diferente, es cierto. Porque si de los gitanos españoles no se puede decir que fueran como tal beligerantes en la guerra civil, de los gitanos rumanos sí hay que reconocer el protagonismo indudable que jugaron en la Era Ceausescu al servicio directo -e incondicional- en muchos casos del aparato represivo del régimen comunista (...) Lo que afecta directamente, y en primer lugar es cierto, a los propios rumanos y en concreto a un millón "grosso modo" de sus compatriotas emigrantes que se encuentran ya residiendo en España (hasta ahora)
Ya alguna vez en foros digitales me manifesté en favor de la inmigración rumana que me pareció potencialmente enriquecedora por la aportación cultural que representan, diferente y a la vez ligada por lazos históricos innegables a nuestra idiosincracia específica española. Me caen bien no lo niego los inmigrantes rumanos en España. Aunque no tuve ocasión de tratarlos (también es cierto...)
Como sea, pienso que constituyen una baza innegable de futuro para el conjunto de los españoles. Porque no son (mayoritariamente) de izquierdas como otros colectivos de inmigrantes o emigrantes -en España o fuera de ella (...)- aunque solo sea; algo más que un síntoma (...) Y no deja de ser paradójico -no me digan-que pueda haber llegado a sentirme más cercano (lo confieso) de los rumanos emigrantes en España que de la propia comunidad inmigrante de mis compatriotas residentes en suelo belga.
Un problema pues -el de los gitanos de origen rumano llegados a España...o por llegar en los días y semanas venideros procedentes de territorio galo (...)- dependiente pues en su resolución de otro factor sustancialmente distinto de él; y no planteable a modo de ecuación de una sola incógnita aislada o independiente como algunos parecen querer abordarlo ahora.
Y estoy hablando a medio y a largo plazo, sobre todo. Lo que no es óbice que concuerde con el planteamiento que algunos se están haciendo ahora en su oposición resuelta a los asentamientos ilegales, concretamente en el área urbana de Barcelona. Si en Francia no se toleran no veo por qué tendría que hacerlo la Generalitat de Cataluña. Y menos aún si en su actitud de condescendencia -pasiva tan siquiera- pudiera esconderse la voluntad irrevocable de crear un elemento diferenciante suplementario en relación con el resto de las regiones españolas.
¿Cataluña basurero de Europa? Lo que llevan preguntándose algunos desde ya hace un rato, catalanes y no/catalanes. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra, ya digo. Y es fácil ahora hacerlo por cuenta de los responsables franceses en materia de inmigración que se ven objeto de un verdadero aluvión incontrolado de inmigrantes ilegales -y sin voluntad aparente de querer legalizar su situación en modo alguno- en su propio territorio. Que no cuentan sin duda además con la tradición de cohabitación-mas o menos asintiente más o menos forzosa- con una población (emigrante) de origen gitano.
¿Factor digno de consideración las raíces familiares -húngaras (austro/húngaras) del actual mandatario francés; originario de un país -de una región (la cuenca del Danubio por entero en definitiva)- de fuerte implantación gitana de antiguo, pero del que al contrario que en el caso rumano, sus habitantes habrán dado muestras de antiguo de una actitud mucho menos tolerante y hospitalaria hacia ellos? No es de excluir desde luego; pero es indudable que en este asunto tiene el viento en popa entre su propia opinión publica. Y está claro desde luego que las declaraciones de la personalidad luxemburguesa que evoqué mas arriba no dejan de estar fuera de tono.
Se ven expulsados por ilegales no por razon de su grupo (étnico) de pertenencia. Y hasta un sacerdote que habrá desmpeñado funciones de capellán de comunidades gitanas en Bélgica y en el Norte de francia -el padre Arturo- que lanzó acusaciones en ese sentido y había deseado "una crisis cardíaca" al presidente francés se sintió mas tarde en la obligacion de retractarse.
Pero no es menos cierto que su forma de vida, su nomadismo o semi/nomadismo tan proverbiales -que les emparenta a otros grupos mas o menos asimilables con los que se ven identificados en lengua francesa bajo la comun de nominacion de "gente del viaje"- no hace nada por arreglar las cosas, en la medida que se trata de una peculiaridad o elemento diferenciante -tan fuerte como el que ofrecen lazos linguísticos minoritarios- en el seno de sociedades marcadas por el sedentarismo, de un signo distintivo y especifico, en comparacion con otras formas de convivencia, de los países de civilizacion europea.
Lo que explica sin duda, el carcter innovador y revolucionario -y subversivo- que tuvieron en el momento de su nacimiento formas de vida medicantes dentro de la iglesia, y también -por lo anómalo o dinosonante de su forma de vida , itinerante (o vagabunda) de peregrino- algunos de los problemas que afrontaría en su vida el "beato de los rojos", Fray Leopoldo, santo/limosnero (formando parte hoy de su aureola)
CANCIÓN DEL GITANO APALEADO
Veinticuatro bofetadas.
Veinticinco bofetadas;
después, mi madre, a la noche,
me pondrá en papel de plata.
Guardia civil caminera,
dadme unos sorbitos de agua.
Agua con peces y barcos.
Agua, agua, agua, agua.
¡Ay, mandor de los civiles
que estás arriba en tu sala!
¡No habrá pañuelos de seda
para limpiarme la cara!
Se denomina pueblo gitano, pueblo rom o romaníes a una comunidad o etnia con un origen y características similares pero heterogéneas, presente en casi todos los estados europeos, en numerosos países americanos y en algunos africanos y asiáticos. En el caso de España puede usarse también el término calé para referirse a la persona, o caló para referirse a la variante lingüística propia. Es la mayor minoría étnica de la actual Unión Europea.
El término gitano; es mayoritario en España y se recogen significados positivos, aunque también connotaciones peyorativas. Esta circunstancia ha originado en España una propuesta reciente para sustituir este término por romaní o simplemente "rom" (en romaní: hombre o marido). A nivel internacional existe también una propuesta común para utilizar rrom, tanto el nombre del pueblo como el idioma, si bien no hay todavía acuerdo acerca de la existencia o no del doble fonema “r-r” en las lenguas gitanas centroeuropeas.
La decisión del gobierno francés de ordenar la deportación masiva de comunidades gitanas de origen rumano nos devuelve a uno de los lugares más siniestros de la de la memoria europea .El hecho de que se hay tomado a la comunidad gitana como víctima propiciatoria no es tan poco un suceso novedoso. Los gitanos , desde las pragmáticas de los Reyes Católicos, hasta los campos de concentración nazi o la Guardia Civil española: ha sido perseguidos y machados como un ejercicio práctico de pedagogía del terror político ( racista o de clase) destinados a amedrentar y disciplinar a otras minorías mucho más extensas y poderosas.
Las deportaciones colectivas de gitanos, orddenadas por ese “napoleón de ópera bufa” que es Sarkozy, no son sino un “ensayo general” ,con público y crítica ; de operaciones de mayor calado que tienen a las poblaciones africanas e islámicas (magrebíes, subsaharianos) en el punto de mira. Hoy los gitanos rumanos, mañana los subsaharianos de Malí y dentro de un futuro no muy lejano todo aquel que no encaje en el modelo étnico occidental y cristiano.
Desde antes de su llegada a la presidencia de la república francesa Sarkozy ha encabezado un giro ideológico en ruptura con la tradición laica y republicana de la derecha francesa. Esta nueva derecha, liderada por Sarkozy, es más heredera de Petain que de De Gaulle y está más próxima a Vichy que a Londres. El acercamiento a la iglesia y el cuestionamiento del laicismo republicano, o la apertura de un seudodebate sobre la identidad nacional francesa en clave etnicista, son dos gestos exponentes de esta nueva dirección. En España el zorro de Rajoy y el memo de Zapatero coinciden en apoyar la deriva racista francesa.
Vivimos ya , aunque todavía no lo sepamos, en una era biopolítica, donde la vida se ha convertido en la principal categoría política y social: en esta era la derecha resucitará el racismo sin el cual no puede justificar la imposibilidad ecológica de universalización del modelo de vida y consumo occidental.. La exclusión de la mayoría de la humanidad del festín del consumo occidental es la condición para que la ilusión del crecimiento infinito tenga algún recorrido histórico..Para ese viaje las alforjas de los derechos humanos y del liberalismo cosmopolitita no sirven, sólo nuevas formas de racismo le pueden otorgar un asiento ideológico estable y sólido.
Nosotras y nosotros como andaluces tenemos una implicación especial en este asunto. Ya dijo Lorca que el gitano era una de las formas más excelsas y elegantes de ser andaluz.. Cuando se persigue a un gitano se persigue a Andalucía. A los gitanos se les masacró en nuestra tierra como advertencia a la memoria andalusi (de la cual ellos y ellas son en gran medida albaceas y herederos). Gentes sin certificado de pureza de sangre sabían lo que les ocurriría viendo lo que les ocurría a los gitanos. Los pobres, los trabajadores también fueron advertidos con los golpes en las espaldas de los calorrros. Desde hace mucho siempre que algo terrible ha ocurrido en Europa ha comenzado con una persecución de gitanos. El gobierno y el parlamento andaluz , las instituciones y organizaciones, las gentes de bien de nuestra tierra , no podemos, no debemos abandonar a su suerte a los gitanos .Desde Serba La Bari hasta el albaicín , desde los puertos a Almería o Jaén una voz debe decir alto y claro: yo también soy gitano.